A Suecia pasando por México
Argentina - México
Arrancamos raro, ya que era un día de semana, tempranito a la tarde. Me resultó inusual.
El viaje era con escala en Chile (Santiago), con cambio de avión incluído. En Chile no tuve que retirar las valijas y volver a pasarlas por aduana, iban directo. Cuando la persona del check-in en Buenos Aires me dijo que las valijas iban derechito a México, le pregunté por qué yo tenía que cambiar de avión y las valijas no, ¿ellas viajaban mejor que yo? El tipo me miró, dudó, creo que evaluó si yo estaba loco o bromeando, y sólo intentó una sonrisa nerviosa como toda respuesta (bueno, por lo menos no llamó a seguridad...).
El primer tramo, Buenos Aires - Santiago estuvo muy bien. El servicio de LAN Chile era de calidad, como en Aerolineas Argentinas. Un detalle como comparación: en la cena te sirven vino tinto o blanco, según prefieras; en American Airlines, una latita de cerveza (ni pregunté por el vino) costaba cinco dólares.
El segundo tramo, Santiago - México DF fue también impecable. Este fue vía AeroMéxico. Casí que comienzo a detectar un patrón... por un lado tenemos las aerolineas latinoaméricanas, con un servicio muy bueno (tanto en los productos como en la atención humana); por el otro tenemos a las aerolíneas europeas y yanquis, donde sucede todo lo contrario. La única excepción es Swiss Air, pero justo son los suizos (¿alguien supondría que ellos tendrían un mal servicio?). Vamos a ver cuando viaje por una aerolínea nórdica desde México a Suecia en que grupo entra...
Primeros dos días en México
Ambos días trabajamos de 9 a 19, con almuerzo en el medio (bueno, no en el medio, arrancamos entre las tres y cuatro de la tarde). No hay mucho que contar estando encerrado en una oficina, así que sin pretender ser coherente, les voy tirando algunos conceptos que logré rescatar de la ciudad.
He dicho en otras oportunidades que otras ciudades eran chicas (por ejemplo, Bologna). Ahorita me toca decir que el DF es inmenso. No es solamente grande, es inmenso. Los barrios se alternan en importancia o desarrollo, pero sigues, y sigues, y sigues, y todavía estás adentro del DF. Como analogía, creo que podríamos decir que tiene el tamaño (habría que confirmarlo...) de Capital y Gran Buenos Aires, pero todo efectivamente siendo la capital. Tengan en cuenta, además, que dentro del DF viven 25 millones de personas... imagínenselo.

Aquí o te mueves con un taxi o no te mueves. Puedes camin Acá o te movés en taxi o no te movés. Podés caminar algunas cuadras, siempre y cuando no haya empezado a oscurecer, pero normalmente para ir de un lado al otro es tanta la distancia que vas en taxi. El problema es que siempre te dicen que no te tomes cualquier taxi, sino que trates de llamar a uno de los de "sitio" (esto es, que te van a buscar a donde estás). Estos taxis no tienen reloj, o sea que tenés que negociar con el chofer la tarifa, y esto es un problema para los que recién llegamos porque no tenemos ni idea de cuanto cuesta normalmente ir de un punto al otro, así que seguramente algún sobreprecio estamos pagando...
En el DF, en esta época que es de lluvias, como regla general llueve a la tarde. Algún día puede no llover, u otro día puede llover entero, pero normalmente de mañana y tarde tempranito el clima está bueno, y a la tarde se nubla todo y llueve fuerte. En la parte alta de la ciudad llueve más fuerte que en la parte baja, pero llueve.

Encontré la radio que escucharía si viviese en México: FM 106.5 (Mix 106.5, "mucho ritmo"). Basicamente te pasan los éxitos de los '80 y los '90.
No se como los mexicanos son tranquilos. Yo, que no me pongo normalmente nervioso por el tránsito, termino con los pelos de punta cada vez que me subo a un taxi. Realmente tendría que poder acostumbrarme para manejar un auto aquí. Creo que la caja automática en los autos se popularizó tanto en los últimos años en México justamente por los problemas de tránsito.
Si para algo quería aprovechar el viaje, aparte de para conocer México, era para visitar a Diego Foncerrada, el cuate compañero de Vigaforte (del curso de Jóvenes Profesionales que hice hace un par de semanas). Lo llamé varias veces, y luego de un par de mensajes pudimos coordinar para vernos: me pasaría a buscar el viernes luego de trabajar.
El viernes terminamos a las 18:30, aproximadamente, pero yo me quedé leyendo unos mails. Luego de esperar a Diego más de una hora, fui a buscarlo a su piso. Estaba hasta las manos de trabajo, así que lo esperé mientras iba armando la presentación de Decimal para EuroPython. Como parte del trabajo que estaba haciendo, Diego llamó a varias personas para comentarles algo sobre un mail que él les había enviado. Muy interesante, ya que ambos interlocutores usaban, en la presentación y la despedida, un lenguaje compuesto principalmente por monosílabos (con algunas excepciones bisilábicas), que con bastaaante esfuerzo uno podía traducir al castellano. Aparte de interesante, divertido. Está para estudiarlo como protocolo de comunicaciones.

A la noche fui con Diego a comer a "Los ahogados", el restaurant que tiene él con otros tres socios. Vinieron también Juan Pablo, del curso, y su novia Lizbeth. De entrada comimos *tequeños", que son como bastoncitos de queso envueltos en masa y cocinados al horno, muy parecido a empanadas de queso cilíndricas (ya haré de estos en Argentina).
Y luego *torta ahogada*, una receta que él mismo trajo de Guadalajara, y que es una especie de sánguche (torta, en mexicano) de carnitas, al que uno le agrega cebolla, col, limón y salsa picante a gusto, y luego le pone mucha salsa que no es picante, hasta ahogar la torta (esto se come en un recipiente que contiene el excedente de salsa, por supuesto). Luego uno va comiendo el sánguche con una mano, mientras que con una cuchara va rebañando lo que queda con la salsa sobrante. ¡Espectacular!
Charlamos hasta pasada la medianoche, y luego Diego me llevó al hotel. No nos fuimos de parranda porque yo quería levantarme más o menos temprano al día siguiente, y Diego *debía* levantarse temprano para ir a trabajar (sí, un sábado...).
Paseo por México
El sábado me levanté medianamente temprano, me bañe, desayuné, y luego volví a la habitación. Armé la valija y pasé todos los gastos hechos en la laptop. Bajé, hice el check-out, dejé la valija en consigna, y comencé a caminar a eso de las 12hs.
El recorrido (para aquellos que conocen México) partió del hotel Meliá Reforma hasta la Torre Latinoamericana. De allí al Zócalo, y bajando por Brasil hasta Paseo de la Reforma (que es donde empieza), y luego por esa misma, pasando de nuevo por el hotel, hasta el Angel de la Independencia, y vuelta al hotel, a las 17:30.
La Torre Latinoamericana era el edificio más grande de latinoamérica hasta que se construyó la Torre Mayor, también en el DF.
En varios puntos paré para filmar, pero en un lugar entré: Palacio de Bellas Artes. Luego de ver que había, fuí al Museo, donde recorrí una colección de pinturas y fotografías: "El mito de dos volcanes". Trata sobre los volcanes Popocatéptl e Iztaccíhuatl. Realmente interesante.
Guardianes del valle
a través del tiempo
Aquí me planto, efímero
y les rindo homenaje
En el segundo piso hay varios murales. Absolutamente imperdible para cuando vayan: "El hombre contralor del universo" (o "El hombre en el cruce de caminos") de Diego Rivera.

De vuelta en el hotel, retiré la valija y me tomé el taxi hasta el aeropuerto, donde luego de los procedimientos normales partí hacia Göterborg, Suecia (vía Amsterdam). En el primer viaje me senté al lado de un flaco que estaba leyendo un libro. De reojo leí algunas estrofas, y me pareció interesantísimo. Trata sobre lenguaje corporal, basicamente, pero aparte de la teoría marca pautas y recomienda acciones (por ejemplo, que en una sala de reuniones sientes a tus opositores de espalda a la puerta, mientras que vos y tus colaboradores de frente a ellos, esto es porque el humano se pone inconscientemente más nervioso cuando está de espalda a espacios abiertos). Se llama "The definitive book of Body Language", de Allan y Barbara Pease; voy a tratar de conseguirlo cuando vuelva a Argentina.
Otros libros que me quiero comprar son los de Joel Spolsky. Es un fantástico escritor (escribe sobre software en general), y disfruto muchísimo leerlo. No solo me interesa el contenido de lo que escribe (tema de los cuales sabe bastante), sino que me encanta la forma en que lo escribe. Me interesa uno sobre diseño de interfaces gráficas (User Interface Design for Programmers) y otro donde él recopila artículos que están bien escritos (The Best Software Writing I).
Primer noche en Suecia
La verdad es que no estaba muy seguro de como llegar al hostel donde me hospedaría. Hostel no es la palabra indicada, ya que es como un campus para estudiantes: bloques de departamentos, en edificios de hasta tres pisos, todos en la misma zona.
En el avión me encontré con otro pythonista, que asistía a la conferencia, pero el tampoco sabía muy bien como llegar. Retiramos las valijas, cambiamos plata y nos tomamos el colectivo hasta la ciudad. En el colectivo nos encontramos con un grupo de 5 pythonistas más, y ellos sí sabían como llegar (ya que estuvieron aquí el año pasado), así que fuimos con ellos: caminamos unos veinte minutos al bajar del autobus y llegamos.
Nos registramos y subí a mi habitación. Conocí a mi compañero de cuarto, Maik Roeder, que estaba trabajando en su presentación. Me bañé, cambié, y me fuí a la reunión del domingo a la noche que hacían en el campus. Ellos le decían "barbacoa", pero realmente era como un asado de distintas carnes: desde vaca en pedacitos para armar brochete, hasta filetes de merluza que los ponían en la parrilla todavía frizados. Eso sí, lo cocinaban todo al carbón, no a la llama.
La reunión estuvo muy buena. La mitad del tiempo hablé en inglés, y la mitad del tiempo en castellano, ya que la mayoría sabe algunas palabras, y aparte conocí gente de afuera que vivió en Perú, o en Rosario, o aprende castellano porque le gusta, o directamente son de paises hispanoparlantes, como Juan David, que es de Valencia (España) u otro chico que es de Ecuador.
Igualmente esa no fue la mayor sorpresa, sino esta: estaba charlando con otras dos personas cuando siento a mi espalda que alguien dice como al aire "Is that Facundo?" (¿es aquel Facundo?). Me doy vuelta y era el mismísimo Guido van Rossum, :D. Nos quedamos charlando un rato y luego seguimos con la fiesta.
Estuve hasta medianoche, pero era muy raro porque todavía no había oscurecido del todo. Luego me dijeron que a esta altura del año no oscurece completamente en ningún momento. La pasé muy bien, charlando de grupo en grupo. La gente es macanuda, y se nota que están allí ante todo para divertirse. Comí bien, tomé bastante (pero sólo cerveza), y me fui a dormir para comenzar la conferencia al otro día.
10 comentarios
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Hola, la verdad es que se te extraña y las noticias tuyas se obtienen mejor desde taniquetil que las pocas veces que nos vemos.
Además, es bueno tener otro relato de paises que unos no conoce, permitiendonos entrelazar historias y aprender aún más.
espero que todo siga bien.
Abrazo, alfonso
Escrito por Alfonso — 27 Jun 2005, 08:26
"""era muy raro porque todavía no había oscurecido del todo. Luego me dijeron que a esta altura del año no oscurece completamente en ningún momento"""
jeje... después comentá si te pasa como a Al Pacino en Insomnia (Noches Blancas). :p
Otra curiosidad que tengo es que más había para tomar (me imagino que de *todo*).
Si tenés posibiliad de juntar algún que otro diario (el "Metro" es gratuito) o folleto o whatever (en sueco), y traerlo, te lo voy a agradecer.
Acordate de parar en un "korvkiosk" (unas especies de pancherías que hay por la calle), y probar un korv. Después contás.
Escrito por cHagHi — 27 Jun 2005, 14:23
me gustaría que contaras mas sobre el lenguaje de saludos de Diego en México, o espero a que vuelvas?
Escrito por Mamá — 27 Jun 2005, 15:20
Alf, ¿querés decir que soy más comunicativo en el blog que en persona o por teléfono? ¿De verdad?
Mariano: No se, hoy dormí hasta que sonó el despertador, creo que a mi el "dormir" no me lo matan con nada.
Obvio que estoy juntando folletos, y no es para leerlos yo...
Má: Es complicado contarlo, pero me gustaría haberlo grabado, es realmente extraño. Ojo que si quizás te fijás en una película mexicana es lo mismo, pero no lo sé.
Escrito por Facundo Batista — 27 Jun 2005, 21:28
En realidad no.
Solo digo que nos encanta leerte y aprender.
En cuanto al formato de comunicación, creo que es distinto, ni mejor ni peor, ya que uno solo se pone a leer sin interrupciones, más allá de las que encontras al escribir tus cosas.
Abrazo!
Escrito por Alfonso — 01 Jul 2005, 10:40
Quiero conocer mexxxico. Sobre todo las playas... grrr
Me encantan tus relatos, uno siente que esta ahi.
Te quiero mucho!
Escrito por Laly — 12 Sep 2005, 05:57
Hola, soy tía de Diego y me encanta la descripción que haces de él, como tu mamá, me encantaría saber más sobre tu percepción. Y también me encantaría que volvieras a México para conocerte.
Escrito por Mary Paz — 20 Jul 2006, 16:07
Soy la mamá de Diego, si pudieras hacer un análisis psicológico de la comunicación de mi hijo, sería utilísimo, a veces creo que cuando contesta el teléfono mueve la cabesa asintiendo o negando, porque sus monosílabas siempre me dejan con incógnitas..... gracias. Te felicito.
Escrito por Cristina — 04 Ago 2006, 10:14
Me llamo Adriana y soy de la Ciudad de México,en realidad estaba navegando por la red cuando me topé con tu página. Considero que los comentarios que haces acerca de México son vagos y desconcertantes. A mi parecer no deberías haber hablado de éste, pues en realidad no te diste la oportunidad de conocerlo verdaderamente (disculpa si se oye ofensivo, pero es la verdad). En primera con respecto al "lenguaje extraño" que dices haber escuchado, creo que te referías al llamado "albúr" que en México es utilizado por los hombres (principalmente) para hacer una referencia explícita de contenido sexual, en realidad considero que es todo un arte lograr utilizar el español de un modo tan sutil como para poder referirte a este tema y que en ningún momento se escuche vulgar; y si no fue esto a lo que te referías en verdad hubieras preguntado, pues das información confusa al lector. Además, las tortas ahogadas no fueron un invento del Señor Don Diego, pues forman parte de nuestra tradición culinaria. Mmm con respecto al Mural de Diego RIvera "El hombre en el cruce de los caminos" deberías haber explicado cuál es la importancia de este mural y del muralismo en México, pues, por si no lo sabes, éste nació como un proyecto de unión nacional posrevolucionaria, en búsqueda de una identidad patriótica. Considero que tu "diario" no es tan bueno como los demás lo han comentado, pues la esencia de poder viajar y conocer diversas partes del mundo radica en la profundización de su historia y no en tu presencia física; me da la impresión que así como tú hiciste un diario cualquier otro lo podría haber hecho y hubiera sido lo mismo, a lo que me refiero es que necesitas marcar la diferencia con respecto a los demás y no sólo viajar por viajar.
Para hablar acerca de un libro primero debes haberlo leído y debe haber un nexo que lo una con tu narración.
Para cualquier aclaración no dudes en mandarme un mail.
Escrito por Adriana — 01 Dic 2006, 13:53
A ver... vamos por partes.
Lo conocí todo lo que pude, ojalá lo conozca mejor en otra oportunidad. Pero lo poco que lo conozca no me quita el derecho de hablar sobre él y dar las impresiones que tenga. El que lo lea, sabe que estuve poco, y sabe como tomar mis afirmaciones.
Con respecto al lenguaje extraño, no es nada de lo que tu dices. Sólo es un chiste a Diego, porque tiene una forma propia suya de hablar medio entrecortado. Fíjate en el comentario de la madre de Diego (justo anterior al tuyo), donde confirma esto que te digo. Ahora, si tu crees que sabés sobre Diego más que su propia madre, allá tú.
Y te recomiendo que leas mejor el texto antes de criticarlo tanto. Nunca dije que las tortas ahogadas eran un invento de Diego, sino que él había traido la receta desde Guadalajara.
Sobre el Mural de Diego Rivera, es un dato que no tenía, gracias.
Escrito por Facundo Batista — 02 Dic 2006, 16:30