La Organización
Darío Ganduxer se sentó en su sillón preferido de la sala de reuniones. En lugar de ser la típica habitación de mesa ovalada, inmensa y rodeada de sillas, este salón poseía una gran mesa con sillas en un extremo pero además del otro lado había sillones, divanes, e incluso algunos almohadones sobre el piso alfombrado. Realmente se percibía un clima distinto.
Cerró los ojos y se recostó. Los miembros de la junta vendrían de un momento a otro y él quería estar tranquilo. Sin embargo su mente saltaba como con voluntad propia por los hechos sucedidos en las últimas semanas.
(sigue acá)
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